las autoridades dominicanas recibieron a un total de 4,887 dominicanos deportados desde 58 países del mundo.
País

A nivel global, un recuento de deportaciones de dominicanos desde diferentes países durante todo 2025 indicó que 4,887 dominicanos fueron deportados desde 58 países a República Dominicana durante el año.
Principales países de donde provinieron dominicanos deportados fueron
América – mayor parte del total (4,780 deportados)
Estados Unidos – 3,986 deportados (≈82 % del total)
Puerto Rico – 533 deportados,
Chile – 79 deportados,
Guadalupe – 33 deportados,
Argentina – 22 deportados.
Panamá (20), Colombia (17), San Martín (13), Bahamas (12), Canadá (9), México (9), Turcas y Caicos (9), Perú (6), Martinica (6), Antigua y Barbuda, Bolivia, Haití, Aruba y Paraguay con 1 cada uno, entre otros.
Europa – 104 deportados desde varios países
Entre los principales están:
España – 46 deportados
Italia – 7 deportados
Francia – 7 deportados
Países Bajos – 7 deportados
Alemania – 11 deportados
Turquía – 9 deportados
Suiza – 6 deportados
Austria – 1 deportado
Bélgica – 2 deportados
Dinamarca – 1 deportado
Eslovenia – 1 deportado
Estos operativos tienen un enfoque en regularizar, detener o deportar tanto a dominicanos sin estatus legal en otros países como a extranjeros sin estatus en la RD.
Mayor parte vino de Estados Unidos, seguido de Puerto Rico, Chile, Guadalupe y Argentina.
Las deportaciones y repatriaciones en RD no son solo dominicanos que regresan desde el exterior: la DGM también ejecuta interdicciones y deportaciones de extranjeros que están en el país en situación irregular, lo que ha resultado en cifras muy altas de retorno a países vecinos (como Haití) en 2025.
Los dominicanos y otros latinos en su mayoría salen de sus países en busca de una mejor vida para ellos y para los suyos.
Latino América es uno de los continentes con la tasa más baja en cuanto a una vida digna y un tanto difícil para quienes buscan una mejor vida
República Dominicana reporta un aumento excesivo en la canasta básica y con un salario mínimo muy por debajo del costo de vida, lo cual hace que progresar en dicho país sea casi imposible «no imposible, casi imposible».