¿Qué significa que México haya eliminado a uno de sus criminales más poderosos?

· 23.02.2026



La eliminación de El Mencho es un golpe simbólico, estratégico y político de enorme magnitud. Pero el efecto real no se medirá hoy, sino en los próximos meses: si disminuye la violencia y se debilita estructuralmente el CJNG, o si el crimen simplemente cambia de rostro y continúa operando.

Mencho CJNG
Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho” o “El señor de los gallos”

¿Quién era Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho?

Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho” o “El señor de los gallos”, fue identificado como fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas de México.


Nacido el 17 de julio de 1966 en Michoacán, emigró a Estados Unidos junto a sus padres en 1980. Allí fue detenido por delitos relacionados con el narcotráfico y, tras cumplir su condena, fue deportado a México en 1990.

Durante esa década ingresó a la policía municipal de Cabo Corrientes, Jalisco, donde conoció al narcotraficante Armando Valencia Cornelio.

Con el tiempo, esa relación derivó en la conformación de un grupo delictivo que años después evolucionaría hasta convertirse en el CJNG.


A partir de 2014, el gobierno de Estados Unidos intensificó su búsqueda, elevando en 2017 la recompensa a 15 millones de dólares por información que condujera a su captura. Para entonces, el crecimiento del CJNG no solo era territorial, sino también financiero.

La organización expandió sus operaciones hacia la producción y tráfico de metanfetaminas y otras drogas sintéticas, consolidando rutas hacia Estados Unidos, Europa y Asia.


El Departamento de Justicia estadounidense lo acusaba de múltiples cargos, entre ellos conspiración para fabricar y distribuir grandes cantidades de fentanilo, metanfetaminas, cocaína y heroína destinadas a la importación ilegal.


Finalmente, este domingo 22 de febrero, fue abatido por fuerzas federales en la sierra de Jalisco, en un operativo que las autoridades consideran un golpe significativo dentro de la estrategia de seguridad conjunta entre México y Estados Unidos.

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), representa uno de los golpes más fuertes contra el crimen organizado en la historia reciente de México. Pero su impacto va mucho más allá de la caída de un solo hombre.


Golpe al liderazgo, no a la estructura


Eliminar al líder debilita la cadena de mando y afecta la coordinación del grupo. El Mencho fue el arquitecto de la expansión rápida y violenta del CJNG, consolidándolo como una organización con presencia nacional e internacional.


Sin embargo, los cárteles no funcionan como empresas unipersonales. Tienen mandos regionales, estructuras financieras y redes internacionales que pueden seguir operando.


Posible aumento de violencia a corto plazo


Históricamente, cuando cae un capo de alto perfil, ocurre un reacomodo interno:
Luchas por el control.
Fragmentación en facciones.
Disputas con cárteles rivales.
Esto puede traducirse en bloqueos, enfrentamientos armados y ataques estratégicos como reacción inmediata.


Mensaje político y presión internacional:
La eliminación de uno de los criminales más buscados envía un mensaje fuerte, especialmente hacia Estados Unidos, que ha presionado a México para frenar el tráfico de drogas sintéticas como el fentanilo.
También fortalece el discurso de seguridad del gobierno mexicano, al mostrar capacidad operativa contra figuras de alto nivel.


¿Cambio real o ciclo repetido?
La historia demuestra que la caída de un líder no significa el fin del cártel. Lo que suele ocurrir es:
Reorganización.
Aparición de nuevos liderazgos.
Ajustes estratégicos en rutas y operaciones.
El verdadero impacto dependerá de si el Estado logra:
Desmantelar las finanzas.
Capturar mandos intermedios.
Recuperar territorios bajo control criminal.

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