Mueren 6 personas en Sonora México, tras recibir suero vitaminado
Una persona permanece hospitalizada en estado grave y dos más fueron dadas de alta. La Fiscalía cateó el consultorio y la Cofepris ya analiza los medicamentos asegurados.

Seis personas murieron en Sonora luego de recibir sueros vitaminados en la clínica Medicina Regenerativa Celular, ubicada en la colonia San Benito. Los tratamientos, que prometían combatir el cansancio y hasta la resaca, fueron preparados por el propietario del negocio, el homeópata Jesús Maximiano Verdusco. Las autoridades investigan una posible negligencia médica.
Las muertes se registraron en el transcurso de una semana. Además de los seis fallecidos, una persona permanece hospitalizada en estado grave, mientras que otras dos ya fueron dadas de alta tras recibir atención médica oportuna.
La promesa de un tratamiento inofensivo
Los sueros vitaminados se comercializan como una solución rápida y segura para males cotidianos: fatiga, estrés, resaca. Su atractivo radica precisamente en la percepción de que, al tratarse de vitaminas, minerales, antioxidantes y aminoácidos, no representan ningún riesgo para la salud. Es esa confianza mal depositada la que lleva a muchas personas a someterse a estos procedimientos sin cuestionar quién los aplica ni bajo qué condiciones fueron preparados.
Sin embargo, cualquier sustancia administrada directamente al torrente sanguíneo a través de una vía intravenosa exige condiciones estrictas de esterilidad, concentración y compatibilidad. Un error en cualquiera de esos factores puede ser fatal, y a diferencia de un medicamento oral, no hay manera de revertir el daño una vez que la sustancia ya circula por el cuerpo.
Un homeópata preparando sueros a la medida
El secretario de Salud del Estado, José Luis Salomía, informó que los sueros eran preparados por el propio Verdusco según el perfil de cada paciente, lo que las autoridades señalan como una posible negligencia o mala práctica médica. Verdusco es homeópata, una figura que en México no cuenta con la formación clínica requerida para prescribir ni elaborar tratamientos intravenosos.
La clínica operaba bajo el nombre de Medicina Regenerativa Celular, una denominación que evoca legitimidad científica pero que, en este caso, no tenía el respaldo institucional ni sanitario correspondiente.
La respuesta de las autoridades
La Fiscalía del Estado realizó un cateo en las instalaciones de la clínica ubicada en la colonia San Benito.
Durante el operativo aseguraron expedientes médicos y medicamentos, los cuales fueron remitidos a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y a la Dirección General de Epidemiología para su análisis.
A nivel federal, la Secretaría de Salud informó el sábado que lleva a cabo estudios técnicos y pruebas de laboratorio para determinar las causas exactas de las muertes, y para descartar o confirmar si existe algún riesgo sanitario mayor que pueda afectar a otras personas.
La sombra sobre el proveedor
Las investigaciones también apuntan hacia la empresa Rubio Pharma y Asociados, señalada como posible proveedora de los sueros aplicados en la clínica. En respuesta, la empresa emitió un comunicado público en el que niega haber comercializado los productos identificados como sueros involucrados en los decesos. Las autoridades deberán determinar el origen exacto de los insumos utilizados por Verdusco en la preparación de los tratamientos.
Un problema que va más allá de Sonora
Lo ocurrido en la colonia San Benito no es un caso aislado.
Clínicas de medicina alternativa, regenerativa o integrativa operan en todo el país con una regulación deficiente y controles sanitarios mínimos. La fiscalización, en la mayoría de los casos, llega tarde: cuando ya hay víctimas que lamentar.
Hay muchos riesgos de acudir a establecimientos que ofrecen tratamientos médicos sin las certificaciones ni la supervisión que exige cualquier procedimiento que involucre el cuerpo humano, por más inofensivo que parezca lo que prometen inyectar.


