5 efectos del jengibre en el cuerpo y quiénes no deberían consumirlo

¿Qué es el jengibre?
El jengibre: condimento ancestral presente en cocinas de todo el mundo, tanto en preparaciones saladas como en infusiones, tés y batidos.Hoy se cultiva en regiones tropicales de Asia, África y América Latina, y se comercializa fresco, seco o en polvo.
«Es un alimento con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes muy potentes.
El jengibre se destaca por su potente perfil bioactivo: posee gingeroles, shogaoles, antioxidantes y compuestos antiinflamatorios que, en conjunto, contribuyen a la digestión, al sistema inmune y al control del dolor e inflamación en el organismo.
Se trata de la raíz de la planta Zingiber officinale, originaria del sudeste asiático, que ha sido utilizada durante más de 5.000 años tanto en la medicina tradicional como en la gastronomía.
Donde se cultiva
Hoy se cultiva en regiones tropicales de Asia, África y América Latina, y se comercializa fresco, seco o en polvo.
Su sabor picante y aromático se debe a los gingeroles, compuestos activos que también son responsables de gran parte de sus propiedades medicinales.
Su impacto en la salud es tan reconocido que diversas organizaciones de salud lo incluyen como un complemento funcional dentro de una alimentación equilibrada.
Puede consumirse fresco rallado, en infusión, como condimento en platos calientes o frío en jugos y limonadas, lo que facilita su incorporación diaria a la dieta.
Los gingeroles y shogaoles que contiene actúan directamente sobre rutas inflamatorias del organismo, lo que lo convierte en un aliado tanto digestivo como inmunológico», destaca la evidencia científica acumulada en las últimas décadas.
Qué tener en cuenta antes de consumirlo
En cuanto a los efectos específicos que desencadena su consumo en el cuerpo, la investigación científica los desarrolla a continuación.
1- Digestión y náuseas
El jengibre es uno de los remedios más estudiados para el alivio de náuseas y vómitos.
Una revisión publicada en Nutrition Journal analizó múltiples ensayos clínicos y concluyó que su consumo es eficaz para reducir las náuseas asociadas al embarazo, a la quimioterapia y al mareo por movimiento.
El mecanismo principal radica en su capacidad de acelerar el vaciado gástrico y regular la motilidad intestinal.
2- Antiinflamatorio y alivio del dolor
Los gingeroles actúan de forma similar a los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), inhibiendo la producción de prostaglandinas y leucotrienos, moléculas involucradas en la respuesta inflamatoria.
Investigaciones publicadas en Arthritis & Rheumatism evidenciaron que el consumo regular de jengibre contribuye a reducir el dolor articular en personas con osteoartritis, representando una alternativa natural de apoyo al tratamiento médico convencional.
3- Control glucémico
Estudios clínicos han señalado que el jengibre puede mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de glucosa en ayunas.
Una investigación publicada en The Journal of Ethnic Foods encontró que la suplementación con jengibre en polvo durante 12 semanas redujo significativamente la glucemia en ayunas y la hemoglobina glicosilada en personas con diabetes tipo 2.
Este efecto se atribuye a su acción sobre los receptores de insulina y al aumento de la captación de glucosa por las células musculares.
4- Sistema inmune y efecto antimicrobiano
El jengibre contiene shogaoles y paradoles, compuestos con demostrada actividad antimicrobiana frente a distintas cepas bacterianas.
Además, su alto contenido en antioxidantes —vitamina C, betacarotenos y polifenoles— contribuye a reducir el estrés oxidativo y a reforzar las defensas naturales del organismo.
Su consumo habitual en temporadas de frío se asocia a una menor incidencia de infecciones respiratorias leves.
5- Salud cardiovascular
La evidencia científica indica que el jengibre puede contribuir a reducir los niveles de colesterol LDL y triglicéridos en sangre, al tiempo que mejora la circulación mediante su efecto antiagregante plaquetario moderado.
Un metaanálisis publicado en Critical Reviews in Food Science and Nutrition concluyó que su consumo regular se asocia a una reducción estadísticamente significativa de los principales marcadores de riesgo cardiovascular.
Como todo alimento o suplemento funcional, el jengibre debe incorporarse con criterio.
Las personas que toman anticoagulantes —como warfarina o aspirina a dosis elevadas— deben consultar a su médico antes de aumentar su consumo habitual, ya que puede potenciar el efecto de estos fármacos e incrementar el riesgo de sangrado.
También se recomienda precaución en personas con cálculos biliares, ya que el jengibre estimula la producción de bilis.
En mujeres embarazadas, si bien se considera seguro en dosis culinarias habituales, se aconseja no superar los 1.000 mg de extracto al día sin supervisión médica.